San José (Redacción). En cuestión de 10 años, Costa Rica aumentó en un 950% la cantidad de empresas nacionales que franquiciaron su marca.
Datos ofrecidos por la Cámara de Comercio (CCCR) indican que en el 2000 únicamente habían en el país dos compañías costarricenses que optaron por expandir su nombre mediante la franquicia.
Ya para este año, la misma agrupación registra 21 compañías locales que optaron por este modelo de negocios, en el cual una empresa cede a una persona la licencia y los signos de identificación de su marca, el conocimiento y hasta asistencia tecnológica y publicitaria a cambio de un pago por la marca comercial y otros aspectos como la asesoría.
Bajo este concepto operan empresas nacionales como Musmanni, Get Nuts, Maridos y Esposas de Alquiler y Pane e Vino.
Un estudio reciente efectuado por la CCCR señala que de las 21 empresas locales franquiciadas, el 44% se dedica al sector de la alimentación; un 30% a los servicios especializados, como venta e instalación de aires acondicionados; un 9% al área de la belleza y el cuidado personal (gimnasios) y un 17% se dedica a otros campos.
Un dato relevante de dicho estudio es que las compañías nacionales bajo el modelo de franquicias generan poco más de 4.000 puestos de trabajo directos.
En Costa Rica también existen 129 cadenas de franquicias extranjeras, que generan 13.500 empleos directos. El 60% de estas marcas provienen de Estados Unidos; el 7% de México y de España, y el 26% restante es de países como Guatemala, Inglaterra, Francia, Venezuela y Colombia, entre otros.
Algunas marcas establecidas en el país son McDonald’s, Pizza Hut, Burger King, Campero y Zara.
Incentivo
Precisamente, la CCCR en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) buscan promover que empresarios nacionales den el paso hacia el modelo de franquicias.
El objetivo de ambas instancias es que 20 compañías locales –con un mínimo de operación de tres años, ventas menores a los $5 millones anuales, con menos de 100 empleados y al menos una marca registrada– se beneficien de un financiamiento especial no reembolsable de $23.000 por empresa, que le permitiría dar sus primeros pasos bajo ese modelo.
En total, el BID y la CCCR cuentan con $1,24 millones para este proyecto, el cual aún se encuentra en etapa de identificación de al menos 200 empresas potencialmente franquiciables. A este grupo se le hará un prediagnóstico del cual saldrán 40 negocios y, finalmente, los 20 que se beneficiarán con el presupuesto.
Arnoldo André, segundo vicepresidente de la CCCR, comentó aún hay tiempo para aquellas empresas interesadas y que no conocían de este proyecto. Para más información: 2221-0005 ext. 130 o a la página www.franquiciascostarricenses.com .
miércoles, 24 de febrero de 2010
A los que busca tributaciòn
Edición 756
IgnacioAlfaro
Las constructoras, talleres y los profesionales liberales están oficialmente en la mira de la Dirección General de Tributación (DGT).
Esa entidad ha definido cuáles sectores serán de mayor interés para sus inspectores, en la reciente resolución DGT-002-2010, junto con los sujetos ya establecidos en reglamentos.
Por lo tanto, con esta resolución se termina de definir el terreno dentro del que los inspectores de la DGT ejercerán su labor este 2010.
Entre los sectores escogidos se encuentran:
1. Actividades inmobiliarias. Comprende la preparación de terrenos; la construcción, promoción y venta de viviendas, terrenos, condominios, edificios y locales comerciales y(o) su arrendamiento.
2. Prestación de servicios de educación. Si bien este aspecto no se describe más allá, podemos pensar, por ejemplo, en universidades, colegios y escuela.
3. Ejercicio liberal de profesiones. Incluye sociedades de actividades profesionales.
Abogado
Especialista en impuestosTributelojusto.blogspot.com
“La DGT tiene criterios para seleccionar los contribuyentes que serán sujetos a fiscalizaciones”.
4. Talleres de vehículos: reparación, mantenimiento, enderezado y pintura.
Si una empresa se encuentra dentro de esos sectores variables del Plan anual de Fiscalización, sus posibilidades de ser sujeto de una inspección se ven aumentadas.
Es perentorio asegurarse del cumplimiento puntual de sus obligaciones tributarias, para lo cual hay que estar muy bien preparado para una fiscalización.k Vea recuadro “Todo en orden”.
Debe tenerse presente que faltas sencillas y comunes como atrasos en los libros pueden ser causa de una multa de un salario Base (¢293.400 en este 2010).
Si las irregularidades abarcan reincidir en no entregar fracturas puede dar lugar al cierre del negocio por cinco días.
Además, si se prueba una conducta de inducir a error a la Administración Tributaria o de no entregar impuestos percibidos o retenidos, en montos mayores, puede incluso sancionarse con pena de cinco a diez años de cárcel.
Criterios objetivos
La Dirección de Tributación tiene criterios previamente establecidos para seleccionar los contribuyentes que serán sujetos a fiscalizaciones.
Cuando da inicio una fiscalización tributaria, en la comunicación que se le hace al contribuyente se le deben indicar todos los criterios por los cuales fue seleccionado.
Estos criterios permanentes incluyen que la información consignada en las declaraciones tributarias registre valores diferentes a los detectados por medio de información interna o externa. (Es el típico caso del programa que coteja los datos de los emisores de tarjetas de crédito).
También toman en cuenta que hubieran omitido la presentación de alguna de las declaraciones impositivas o informativas, que generen saldos a favor en el impuesto sobre las ventas durante más de tres meses consecutivos o alternos.
Además, si previa solicitud estatal de presentar declaraciones tributarias el ciudadano no las hubiera presentado, cuando lo hace iguala los ingresos que se les imputan a los costos o deducciones o si los superan.
Serán candidatos aquellos incluidos en el Plan anual de Fiscalización.
Cada año, la Dirección de Tributación debe definir su Plan anual de Fiscalización, que no significa otra cosa que identificar los sectores a los que le darán prioridad sus inspectores.
Estos criterios son los que han sido publicados.
Si usted o alguien cercano está dentro de estos sectores, es importante verificar que sus impuestos estén registrados correctamente, bien declarados y respaldados.
Ahora, si bien nada asegura que se vaya a ser sujeto de una fiscalización, por lo menos está dentro de los candidatos y puede estar preparado.
Este es el momento de buscar ayuda profesional, antes de que llegue la inspección si no cumple con lo ordenado.
Todo en orden
Listo para una fiscalización:
1
Precavido: Tenga una estrategia tributaria clara, aún la más simple, desde el inicio del periodo fiscal.
2
Soporte: Todo gasto deducido debe ser necesario para producir ingresos, con un comprobante legal.
3
Informar: Cualquierimpuesto retenido o percibido debe ser inmediatamente enterado al fisco.
4
Bien hecho: La contabilidad debe estar al día y llevada de forma profesional.
5
Una prueba: Todo ingreso debe estar respaldado por una factura autorizada.
Fuente Ignacio Alfaro, abogado.
IgnacioAlfaro
Las constructoras, talleres y los profesionales liberales están oficialmente en la mira de la Dirección General de Tributación (DGT).
Esa entidad ha definido cuáles sectores serán de mayor interés para sus inspectores, en la reciente resolución DGT-002-2010, junto con los sujetos ya establecidos en reglamentos.
Por lo tanto, con esta resolución se termina de definir el terreno dentro del que los inspectores de la DGT ejercerán su labor este 2010.
Entre los sectores escogidos se encuentran:
1. Actividades inmobiliarias. Comprende la preparación de terrenos; la construcción, promoción y venta de viviendas, terrenos, condominios, edificios y locales comerciales y(o) su arrendamiento.
2. Prestación de servicios de educación. Si bien este aspecto no se describe más allá, podemos pensar, por ejemplo, en universidades, colegios y escuela.
3. Ejercicio liberal de profesiones. Incluye sociedades de actividades profesionales.
Abogado
Especialista en impuestosTributelojusto.blogspot.com
“La DGT tiene criterios para seleccionar los contribuyentes que serán sujetos a fiscalizaciones”.
4. Talleres de vehículos: reparación, mantenimiento, enderezado y pintura.
Si una empresa se encuentra dentro de esos sectores variables del Plan anual de Fiscalización, sus posibilidades de ser sujeto de una inspección se ven aumentadas.
Es perentorio asegurarse del cumplimiento puntual de sus obligaciones tributarias, para lo cual hay que estar muy bien preparado para una fiscalización.k Vea recuadro “Todo en orden”.
Debe tenerse presente que faltas sencillas y comunes como atrasos en los libros pueden ser causa de una multa de un salario Base (¢293.400 en este 2010).
Si las irregularidades abarcan reincidir en no entregar fracturas puede dar lugar al cierre del negocio por cinco días.
Además, si se prueba una conducta de inducir a error a la Administración Tributaria o de no entregar impuestos percibidos o retenidos, en montos mayores, puede incluso sancionarse con pena de cinco a diez años de cárcel.
Criterios objetivos
La Dirección de Tributación tiene criterios previamente establecidos para seleccionar los contribuyentes que serán sujetos a fiscalizaciones.
Cuando da inicio una fiscalización tributaria, en la comunicación que se le hace al contribuyente se le deben indicar todos los criterios por los cuales fue seleccionado.
Estos criterios permanentes incluyen que la información consignada en las declaraciones tributarias registre valores diferentes a los detectados por medio de información interna o externa. (Es el típico caso del programa que coteja los datos de los emisores de tarjetas de crédito).
También toman en cuenta que hubieran omitido la presentación de alguna de las declaraciones impositivas o informativas, que generen saldos a favor en el impuesto sobre las ventas durante más de tres meses consecutivos o alternos.
Además, si previa solicitud estatal de presentar declaraciones tributarias el ciudadano no las hubiera presentado, cuando lo hace iguala los ingresos que se les imputan a los costos o deducciones o si los superan.
Serán candidatos aquellos incluidos en el Plan anual de Fiscalización.
Cada año, la Dirección de Tributación debe definir su Plan anual de Fiscalización, que no significa otra cosa que identificar los sectores a los que le darán prioridad sus inspectores.
Estos criterios son los que han sido publicados.
Si usted o alguien cercano está dentro de estos sectores, es importante verificar que sus impuestos estén registrados correctamente, bien declarados y respaldados.
Ahora, si bien nada asegura que se vaya a ser sujeto de una fiscalización, por lo menos está dentro de los candidatos y puede estar preparado.
Este es el momento de buscar ayuda profesional, antes de que llegue la inspección si no cumple con lo ordenado.
Todo en orden
Listo para una fiscalización:
1
Precavido: Tenga una estrategia tributaria clara, aún la más simple, desde el inicio del periodo fiscal.
2
Soporte: Todo gasto deducido debe ser necesario para producir ingresos, con un comprobante legal.
3
Informar: Cualquierimpuesto retenido o percibido debe ser inmediatamente enterado al fisco.
4
Bien hecho: La contabilidad debe estar al día y llevada de forma profesional.
5
Una prueba: Todo ingreso debe estar respaldado por una factura autorizada.
Fuente Ignacio Alfaro, abogado.
miércoles, 10 de febrero de 2010
China un Gigante de Oportunidades
Con el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y China en 2007, ambos países han venido trabajando en la construcción de mecanismos para fortalecer las relaciones comerciales entre ambos países. Desde entonces, en el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) en conjunto con diversas instituciones públicas, nos dimos a la tarea de negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica y China que promoviera las oportunidades de negocios con ese país asiático.
A pocos días de celebrar en Costa Rica la próxima ronda de negociaciones, es importante volver a referirse a algunas de las preocupaciones que sectores específicos han venido manifestando en relación con esta negociación y despejar aquellas dudas que todavía se encuentren en el ambiente.
El proceso de fortalecimiento comercial con China se ha llevado a cabo de manera ordenada y transparente. Hace dos años se elaboró un estudio conjunto de factibilidad que determinó la complementariedad económica entre nuestros países y reflejó los retos que una negociación de esta naturaleza, traería al país. Posterior a eso, y después de una profunda evaluación sobre las oportunidades y desafíos, en enero de 2009 se inició formalmente el proceso de negociación, que se ha hecho acompañar por un intenso trabajo de consulta con la sociedad civil y los sectores productivos —más de 150 reuniones debidamente documentadas— además de eventos de difusión pública que han llegado hasta las cabeceras de provincia.
Estos mecanismos de información han sido una herramienta sumamente importante a la hora de aclarar dudas o mitos, como la invasión de productos de mala calidad, propiciada por un eventual TLC. Al respecto, es importante que el consumidor costarricense comprenda que China produce mercancías de alta y baja calidad, con lo cual puede cumplir con toda la demanda. Esto nos obliga a mejorar los mecanismos de verificación y control, así como los procesos productivos, con el objetivo de ser más competitivos en el mercado internacional; pero también permite que personas con menores recursos tengan acceso a muchos bienes a los que no tendrían opción de otra manera. Además, un TLC con China no puede ser un argumento para denunciar lo que ya existe, pues basta con identificar la cantidad de mercancías fabricadas en ese país que se venden ya en nuestras tiendas.
En términos productivos, este acuerdo ofrece muchas oportunidades a los diversos sectores. Además de abrir mercado, es un marco normativo que protege y brinda garantías ante eventuales faltas en materia comercial. Provee mecanismos para solución de controversias, aplicación de salvaguardias, medidas compensatoria y procedimientos de verificación y control. Es un instrumento muy completo que va mas allá de la simplemente la negociación de aranceles.
En este sentido, cabe destacar que Costa Rica no ha renunciado a utilizar medidas de protección comercial en contra de China, tal y como erróneamente se ha insinuado. Lo que se acordó en el Memorando de Entendimiento sobre el lanzamiento de las negociaciones del TLC con China fue no aplicar ciertas medidas de procedimiento —especiales y transitorias— impuestas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) a China, por un plazo de 15 años (2001-2015), en caso de investigación por comercio desleal. Esto significa que de necesitarse una investigación de ese tipo, se realizaría mediante los procedimientos regulares que la OMC aplica a todos los demás países. Adicionalmente, es interesante subrayar que según registros del MEIC, a la fecha en Costa Rica no se tiene ninguna solicitud de investigación por parte de los sectores productivos nacionales, relacionados con malas prácticas comerciales en contra de importaciones de productos chinos a nuestro país.
Finalmente, que China produzca casi de todo, no significa que Costa Rica no tenga posibilidades de colocar sus productos allá. Ese país se ha concentrado en producir para la exportación y no tanto para el consumo local. Por ello, nuestros sectores productivos deben pensar en grande y trascender la mentalidad de los bienes intermedios. Además, nuestros altos estándares de calidad, una fuerza laboral especializada y la capacidad de innovación, nos permitirían suplir importantes nichos de mercado. Con una población de más de 1.300 millones de habitantes, cada vez más interesada en occidente y sus productos, suplir un pequeño barrio en Beijing por ejemplo, significaría grandes ingresos para nuestra economía.
De tal forma, a pesar de algunos argumentos pesimistas, China es una de las economías más prósperas del mundo y con la que todos queremos comerciar. Debemos aprovechar el aumento en el comercio de América Latina con ese país y que la inversión que recibimos en la región está creciendo. Pero para eso es necesario superar los paradigmas ya en desuso y entender que el gigante asiático represente oportunidades reales en un mundo globalizado. Por eso, urge la ruta hacia adelante, ya sin anacronismos y sobre todo, con la consigna de que tenemos la capacidad de competir e innovar.
* Ministro de Comercio Exterior
A pocos días de celebrar en Costa Rica la próxima ronda de negociaciones, es importante volver a referirse a algunas de las preocupaciones que sectores específicos han venido manifestando en relación con esta negociación y despejar aquellas dudas que todavía se encuentren en el ambiente.
El proceso de fortalecimiento comercial con China se ha llevado a cabo de manera ordenada y transparente. Hace dos años se elaboró un estudio conjunto de factibilidad que determinó la complementariedad económica entre nuestros países y reflejó los retos que una negociación de esta naturaleza, traería al país. Posterior a eso, y después de una profunda evaluación sobre las oportunidades y desafíos, en enero de 2009 se inició formalmente el proceso de negociación, que se ha hecho acompañar por un intenso trabajo de consulta con la sociedad civil y los sectores productivos —más de 150 reuniones debidamente documentadas— además de eventos de difusión pública que han llegado hasta las cabeceras de provincia.
Estos mecanismos de información han sido una herramienta sumamente importante a la hora de aclarar dudas o mitos, como la invasión de productos de mala calidad, propiciada por un eventual TLC. Al respecto, es importante que el consumidor costarricense comprenda que China produce mercancías de alta y baja calidad, con lo cual puede cumplir con toda la demanda. Esto nos obliga a mejorar los mecanismos de verificación y control, así como los procesos productivos, con el objetivo de ser más competitivos en el mercado internacional; pero también permite que personas con menores recursos tengan acceso a muchos bienes a los que no tendrían opción de otra manera. Además, un TLC con China no puede ser un argumento para denunciar lo que ya existe, pues basta con identificar la cantidad de mercancías fabricadas en ese país que se venden ya en nuestras tiendas.
En términos productivos, este acuerdo ofrece muchas oportunidades a los diversos sectores. Además de abrir mercado, es un marco normativo que protege y brinda garantías ante eventuales faltas en materia comercial. Provee mecanismos para solución de controversias, aplicación de salvaguardias, medidas compensatoria y procedimientos de verificación y control. Es un instrumento muy completo que va mas allá de la simplemente la negociación de aranceles.
En este sentido, cabe destacar que Costa Rica no ha renunciado a utilizar medidas de protección comercial en contra de China, tal y como erróneamente se ha insinuado. Lo que se acordó en el Memorando de Entendimiento sobre el lanzamiento de las negociaciones del TLC con China fue no aplicar ciertas medidas de procedimiento —especiales y transitorias— impuestas por la Organización Mundial del Comercio (OMC) a China, por un plazo de 15 años (2001-2015), en caso de investigación por comercio desleal. Esto significa que de necesitarse una investigación de ese tipo, se realizaría mediante los procedimientos regulares que la OMC aplica a todos los demás países. Adicionalmente, es interesante subrayar que según registros del MEIC, a la fecha en Costa Rica no se tiene ninguna solicitud de investigación por parte de los sectores productivos nacionales, relacionados con malas prácticas comerciales en contra de importaciones de productos chinos a nuestro país.
Finalmente, que China produzca casi de todo, no significa que Costa Rica no tenga posibilidades de colocar sus productos allá. Ese país se ha concentrado en producir para la exportación y no tanto para el consumo local. Por ello, nuestros sectores productivos deben pensar en grande y trascender la mentalidad de los bienes intermedios. Además, nuestros altos estándares de calidad, una fuerza laboral especializada y la capacidad de innovación, nos permitirían suplir importantes nichos de mercado. Con una población de más de 1.300 millones de habitantes, cada vez más interesada en occidente y sus productos, suplir un pequeño barrio en Beijing por ejemplo, significaría grandes ingresos para nuestra economía.
De tal forma, a pesar de algunos argumentos pesimistas, China es una de las economías más prósperas del mundo y con la que todos queremos comerciar. Debemos aprovechar el aumento en el comercio de América Latina con ese país y que la inversión que recibimos en la región está creciendo. Pero para eso es necesario superar los paradigmas ya en desuso y entender que el gigante asiático represente oportunidades reales en un mundo globalizado. Por eso, urge la ruta hacia adelante, ya sin anacronismos y sobre todo, con la consigna de que tenemos la capacidad de competir e innovar.
* Ministro de Comercio Exterior
miércoles, 3 de febrero de 2010
Brusca caida en producciòn de café
En cuestión de un año, Costa Rica cosechó 374.000 sacos menos de café, lo que representa una caída del 18%.
Cifras aportadas por el Instituto del Café de Costa Rica (Icafe) revelan que, mientras el país produjo 2,43 millones de sacos de 46 kilos del grano en el período 2007-08, durante el 2008-09 la cosecha cayó a 2,06 millones de sacos.
La baja en la producción también se presentó en las exportaciones, de acuerdo con estadísticas de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
En el 2008, el país obtuvo $338 millones por ventas de grano al exterior, pero en el 2009 la cifra fue de $232 millones, un 32% menos entre un año y otro.
La estimación de la presente cosecha se aproxima a la del período 2008/09, según el Icafe.
Razones. Édgar Rojas, subdirector del Icafe, aseguró que los números son el reflejo de dos factores: el cambio en el uso del suelo (cafetales convertidos en urbanizaciones) y menor productividad al envejecer las plantaciones.
En el 2001 Costa Rica tenía reportadas 113.130 hectáreas sembradas de café, pero en el 2006 solo había 98.681 hectáreas (una reducción de 14.449 ha en cinco años).
Lo anterior fue respaldado por Érick Doninelli, presidente de la Cámara de Exportadores de Café, quien argumentó que, cada vez más, los caficultores “no salen con los costos de producción y tienen que vender las tierras o abandonar el cultivo”.
Explicó que hace nueve años el precio del quintal en el mercado internacional era de $48. Hace cinco años, el precio aumentó a los $60 y en octubre pasado se registró la mejor cotización: $144,25. Ayer el mismo quintal para entrega en marzo se ubicó en $132,55.
Doninelli indicó que lo ideal es que el quintal se cotice a $140, lo cual le permitiría a los 54.000 productores costarricenses “salir a flote” con las cosechas.
Sin embargo, reconoció que la oferta y la demanda se convierten en la principal limitación para asegurar buenos precios internacionales.
“Acá los insumos, las tierras y las cargas sociales son más elevadas que en otros países, que producen a costos menores, pero también producen mucho más, y eso también juega en contra de la buena marcha de la producción en el país”, subrayó Doninelli.
Una salida. En un intento de revertir esa caída, el Icafé y el sector cafetalero trabajan en un plan de renovación de cafetales.
Rojas, del Instituto, indicó que el objetivo es remozar el 30% del área cafetalera nacional, en un lapso de 10 años.
Este proyecto se haría con fondos del Sistema de Banca para el Desarrollo, cuyos recursos fueron aprobados por su consejo rector, añadió el directivo. No especificó el monto.
En nuestro país cerca de 200.000 personas se benefician de esta actividad.
Cifras aportadas por el Instituto del Café de Costa Rica (Icafe) revelan que, mientras el país produjo 2,43 millones de sacos de 46 kilos del grano en el período 2007-08, durante el 2008-09 la cosecha cayó a 2,06 millones de sacos.
La baja en la producción también se presentó en las exportaciones, de acuerdo con estadísticas de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
En el 2008, el país obtuvo $338 millones por ventas de grano al exterior, pero en el 2009 la cifra fue de $232 millones, un 32% menos entre un año y otro.
La estimación de la presente cosecha se aproxima a la del período 2008/09, según el Icafe.
Razones. Édgar Rojas, subdirector del Icafe, aseguró que los números son el reflejo de dos factores: el cambio en el uso del suelo (cafetales convertidos en urbanizaciones) y menor productividad al envejecer las plantaciones.
En el 2001 Costa Rica tenía reportadas 113.130 hectáreas sembradas de café, pero en el 2006 solo había 98.681 hectáreas (una reducción de 14.449 ha en cinco años).
Lo anterior fue respaldado por Érick Doninelli, presidente de la Cámara de Exportadores de Café, quien argumentó que, cada vez más, los caficultores “no salen con los costos de producción y tienen que vender las tierras o abandonar el cultivo”.
Explicó que hace nueve años el precio del quintal en el mercado internacional era de $48. Hace cinco años, el precio aumentó a los $60 y en octubre pasado se registró la mejor cotización: $144,25. Ayer el mismo quintal para entrega en marzo se ubicó en $132,55.
Doninelli indicó que lo ideal es que el quintal se cotice a $140, lo cual le permitiría a los 54.000 productores costarricenses “salir a flote” con las cosechas.
Sin embargo, reconoció que la oferta y la demanda se convierten en la principal limitación para asegurar buenos precios internacionales.
“Acá los insumos, las tierras y las cargas sociales son más elevadas que en otros países, que producen a costos menores, pero también producen mucho más, y eso también juega en contra de la buena marcha de la producción en el país”, subrayó Doninelli.
Una salida. En un intento de revertir esa caída, el Icafé y el sector cafetalero trabajan en un plan de renovación de cafetales.
Rojas, del Instituto, indicó que el objetivo es remozar el 30% del área cafetalera nacional, en un lapso de 10 años.
Este proyecto se haría con fondos del Sistema de Banca para el Desarrollo, cuyos recursos fueron aprobados por su consejo rector, añadió el directivo. No especificó el monto.
En nuestro país cerca de 200.000 personas se benefician de esta actividad.
lunes, 1 de febrero de 2010
Banca para el Desarrollo recibe menos de Bancos
El Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) recibirá este año un 32% menos de ingresos provenientes de las utilidades que reportan los bancos del estado y el Banco Popular.
El monto pasó de ¢5.158 millones registrados en el 2009 a ¢3.472 millones este año. Las utilidades de los bancos estatales financian a entidades y fondos varios.
El monto destinado al SBD corresponde a un 5% de las ganancias obtenidas por el Banco Popular, el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica y Bancrédito.
Las ganancias finales de los bancos estatales y del Banco Popular pasaron de casi ¢106.000 millones en el 2008 a a unos ¢69.000 millones en el 2009 (39% menos excluyendo la inflación).
El representante del SBD, Geovanny Castillo, explicó que la reducción en el monto que ingresará para financiar los proyectos de Banca para el Desarrollo se tratará de cubrir con ganancias por inversiones.
Aclaró que dentro del porcentaje del total de los fondos que recibe el sistema, los que provienen por utilidades de los bancos públicos es apenas un 6%.
En el 2010 el SBD comienza con un capital de ¢77.000 millones, dinero que en su mayoría viene de los fideicomisos agropecuarios que lo financian.
El Sistema de Banca para el Desarrollo nació en el 2008 para dar créditos a pequeños empresarios de todas las áreas, con condiciones especiales, entre ellas la “tasa de desarrollo” (muy parecida a la tasa de interés que se paga por ahorros) más cuatro puntos.
Resultados. En el 2009, 1.143 empresarios de la micro, pequeña y mediana empresa de los distintos sectores productivos recibieron ¢8.255 millones, colocados por el Sistema de Banca para el Desarrollo.
Del total colocado, el 81% fueron dirigidos a la microempresa, 18% a pequeña empresa y 1% a mediana empresa.
El 55% del total desembolsado se otorgó a proyectos del área agrícola, 29% a comercio, 12% a servicios y 4% a industria.
“El crédito promedio colocado es de ¢7 millones de colones, el financiamiento va acompañado de asistencia técnica gratuita”, manifestó Castillo.
Según el detalle de colocaciones en líneas de avales, se han garantizado operaciones con avales del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (Finade) por un monto de ¢2.444 millones, con el que se han beneficiado 230 micros, pequeños y medianos empresarios.
El monto pasó de ¢5.158 millones registrados en el 2009 a ¢3.472 millones este año. Las utilidades de los bancos estatales financian a entidades y fondos varios.
El monto destinado al SBD corresponde a un 5% de las ganancias obtenidas por el Banco Popular, el Banco Nacional, el Banco de Costa Rica y Bancrédito.
Las ganancias finales de los bancos estatales y del Banco Popular pasaron de casi ¢106.000 millones en el 2008 a a unos ¢69.000 millones en el 2009 (39% menos excluyendo la inflación).
El representante del SBD, Geovanny Castillo, explicó que la reducción en el monto que ingresará para financiar los proyectos de Banca para el Desarrollo se tratará de cubrir con ganancias por inversiones.
Aclaró que dentro del porcentaje del total de los fondos que recibe el sistema, los que provienen por utilidades de los bancos públicos es apenas un 6%.
En el 2010 el SBD comienza con un capital de ¢77.000 millones, dinero que en su mayoría viene de los fideicomisos agropecuarios que lo financian.
El Sistema de Banca para el Desarrollo nació en el 2008 para dar créditos a pequeños empresarios de todas las áreas, con condiciones especiales, entre ellas la “tasa de desarrollo” (muy parecida a la tasa de interés que se paga por ahorros) más cuatro puntos.
Resultados. En el 2009, 1.143 empresarios de la micro, pequeña y mediana empresa de los distintos sectores productivos recibieron ¢8.255 millones, colocados por el Sistema de Banca para el Desarrollo.
Del total colocado, el 81% fueron dirigidos a la microempresa, 18% a pequeña empresa y 1% a mediana empresa.
El 55% del total desembolsado se otorgó a proyectos del área agrícola, 29% a comercio, 12% a servicios y 4% a industria.
“El crédito promedio colocado es de ¢7 millones de colones, el financiamiento va acompañado de asistencia técnica gratuita”, manifestó Castillo.
Según el detalle de colocaciones en líneas de avales, se han garantizado operaciones con avales del Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (Finade) por un monto de ¢2.444 millones, con el que se han beneficiado 230 micros, pequeños y medianos empresarios.
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